Manzo nació en 1956 en la ciudad de Mar del Plata, fundada por Don Aníbal Manzo y su esposa, una pareja de origen italiano que dio inicio a una historia marcada por el trabajo, la dedicación y la pasión por el oficio.
Desde sus comienzos, la marca construyó su identidad sobre tres pilares: el trabajo artesanal, el espíritu familiar y el orgullo de formar parte de la industria marplatense. Con el paso de los años, ese legado se consolidó en una propuesta que combina tradición, calidad y diseño.
La personalidad de Manzo refleja los valores de sus fundadores: autenticidad, dedicación artesanal y una esencia clásica que permanece vigente. A eso se suma una búsqueda constante de innovación en el diseño, una cuidada selección de materiales y una atención cercana y personalizada en cada uno de sus locales.
Los orígenes de la empresa se remontan a 1956, cuando Aníbal Manzo comenzó de manera independiente con la reventa de muebles en Mar del Plata. Gracias a su visión emprendedora, el proyecto creció rápidamente y, en sus primeros diez años, sumó depósito y taller de fabricación propia. Más adelante, durante las décadas del 70 y 80, incorporó la comercialización de muebles importados, ampliando así su propuesta y posicionamiento en el mercado.
En la década de 1990, Manzo ya contaba con tres locales en Mar del Plata y uno en la ciudad de Buenos Aires. En 1996 se constituyó oficialmente Muebles Manzo S.A., nombre con el que continúa operando hasta hoy. Fue en esos años cuando terminó de consolidarse como una firma emblemática de Mar del Plata y como referente de calidad en el rubro.
Actualmente, la empresa cuenta con cuatro locales en Mar del Plata y uno en Capital Federal. Está dirigida por los cuatro hijos de su fundador, quienes continúan honrando la visión original y proyectándola hacia el futuro. A casi 70 años de su nacimiento, Manzo sigue siendo sinónimo de tradición, diseño y excelencia, manteniéndose fiel al estilo asociado al mueble italiano y al legado de su fundador.